domingo, 18 de enero de 2009

Esperando la visita del ángel, (no prometida).

Domingo y atardece
Estamos aquí, hombres y mujeres
Jóvenes y viejos

Algunos débiles y otros más, aún

Aquí estamos

Es domingo

Y atardece

Hombres y mujeres
Mayores y menores
Niños y púberes

Algunos se acompañan mutuamente

Otros se apoyan en lo que de ellos insiste por ser

Para todos es domingo/para todos atardece

Rogamos que nos visite el pájaro azul:

Su visita precede, siempre, la llegada del Ángel.

sábado, 17 de enero de 2009

ASTOR PIAZZOLLA: ¿cómo describir el placer de escuchar su bandoneón, si es un rayo alegre que me toca el alma?

Recomiendo toda su discografía: una obra exquisita de este "genial", "revolucionario", "maestro", "adelantado", "enorme", "guía", "iluminado", --como han llamado a este músico argentino que tocó el tango de otra manera e influyó en muchos músicos del jazz. Piazzolla es un ícono musical y su estilo es inconfundible donde se lo escuche. Ahora estoy deleitándome con REUNIÓN CUMBRE, de 1974 y que grabó con Gerry Mulligan.

viernes, 9 de enero de 2009

EL ALQUIMÍ PARADÓJICO (SOLENODON PARADOXUS): ¿no les recuerda a las infernales criaturas de los cuadros de Hieronymus Bosch?

Mamífero, venenoso y de singulares características evolutivas. Los científicos lo creían extinguido por la deforestación y por su extrema fragilidad. Vive en la Isla de la Hispaniola, en el Caribe.

martes, 6 de enero de 2009

domingo, 4 de enero de 2009

¡QUÉ VIVAN LOS PÁJAROS DEL PARAÍSO!

¡Qué vivan estas bellas criaturas que adornan el cielo y los árboles!

Ellas nada saben de nuestra rapacidad como género humano.

Están en su paraíso y nada saben de nosotros.

Pero presienten que algo sucede:

Cada vez huele más raro el aire y es más caliente

Cada vez hay menos árboles donde posarse

Cada vez más el agua sabe a nada

¡Qué vivan los pájaros en el Paraíso que a nosotros nos es ajeno!

jueves, 1 de enero de 2009

ERNESTO GUEVARA DE LA SERNA: EL CHE. (Rosario, Argentina, 1928-Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1967)

"Aquí va un soldado de América", gritó este joven médico argentino, recibido de la UBA con un alto promedio, ya en el tren que comenzaba un largo viaje. Entonces era Ernesto, Ernestito, el Chancho...(como lo llamaban algunos íntimos): a partir del 1 de enero de 1959 sería mundialmente como EL CHE, y ya desde hace muchos años allí donde se reclamen por los derechos del hombre se enarbolan sus imágenes: es el único mito viviente que recorre el planeta.

(Recomiendo la lectura de MI HIJO, EL CHE de Ernesto Rafael Guevara Lynch. Editorial Planeta. Buenos Aires, 1987)